Nunca te olvides de sonreír

Debido a tu sonrisa, haces tu vida más hermosa. Thich Nhat Hanh

Una bonita sonrisa es, sin lugar a dudas, la mejor carta de presentación. Una sonrisa blanca y radiante dice mucho de una persona, y mantenerla así, depende en buena parte de ti. Es cierto que muchos problemas dentales tienen un origen genético, pero en muchas ocasiones, estos se deben a los malos hábitos alimenticios, al tabaco, al café o al alcohol. Estas sustancias, además de provocar caries y problemas de encías, manchan los dientes, comen el esmalte y los oscurecen.

Yo soy una gran bebedora de café, me acuesto tarde y madrugo, así que no duermo demasiado y no soy capaz de funcionar bien sin haber ingerido una buena cantidad del excitante brebaje. A causa de esta pequeña adicción, mis dientes se han oscurecido, ya no presentan el aspecto blanco de hace tan sólo unos pocos años, se diría que me avejentan, incluso. Así que me recomendaron hacerme un blanqueamiento dental en la Clínica Caballero de Rodas, en Las Palmas y el resultado ha sido sorprendente, muy natural y ajustado a mi color de piel.  Esta clínica está formada por un equipo de dentistas expertos en diferentes especialidades y tratamientos, odontología general, cirugía oral e implantes, estética dental y prostodoncia… Estos profesionales podrán decidir cuál es el tratamiento que mejor se ajusta a tus necesidades

Una sonrisa cuidada es fundamental a la hora de causar una buena impresión, y más aún cuando se trabaja cara al público, pero el problema es que el paso del tiempo y ciertos medicamentos, alimentos, bebidas o el tabaco, pueden estropearla. Pero siempre estamos a tiempo de recuperarla, ya que existen a día de hoy, tratamientos muy eficaces que pueden ayudarnos a conseguirlo y lucir así, una sonrisa perfecta.

Recuerda que  nunca debes recurrir a productos milagrosos que se venden en cualquier supermercado y que prometen devolvernos la blancura dental perdida, pero en la mayoría de los casos no son eficaces y, además, podrían acabar dañando el esmalte. Lo aconsejable es acudir a una clínica especializada donde puedan aconsejarte acerca del mejor tratamiento en función con tus necesidades y conseguir el mejor resultado posible.

Cambia tus hábitos y mejora tu salud dental

La genética es la principal causa de los problemas dentales, pero con una adecuada higiene bucodental y unos buenos hábitos alimenticios, podemos evitar, en la medida de lo posible, la pérdida del esmalte y el oscurecimiento de los dientes. A continuación veremos qué factores inciden directamente en la aparición de manchas dentales:

  • El consumo de café, té o bebidas alcohólicas como el vino
  • El hábito de fumar, ya que tiende a amarillear los dientes
  • Las caries, los empastes y el sarro dental pueden provocar el oscurecimiento de los dientes
  • Golpes en los dientes, que provocan daños en los vasos sanguíneos, haciendo que el diente pierda su color blanco natural.
  • Algunas manchas pueden ser provocadas por enfermedades o el consumo de ciertos medicamentos que contengan“tetraciclina”.
  • El bruxismo, también puede causar manchas en la dentadura, ya que el choque continuado de los dientes entre sí, puede provocar la pérdida del esmalte y el oscurecimiento dental. En este caso se aconseja el uso de una férula de descarga durante las horas del sueño, momento en que, por norma general, el trastorno se acentúa, aunque algunas personas también lo hacen por el día. Normalmente la causa de este problema es el estrés o la ansiedad, y se recomienda algún tipo de terapia alternativa como la práctica del yoga, pilates, acupuntura, reiki…

El blanqueamiento dental en una consulta especializada, es el método más eficaz para eliminar las manchas dentales y recuperar en la medida de lo posible el blanco natural de nuestros dientes. Y por supuesto, si tras el tratamiento deseas mantener tu sonrisa perfecta, has de vigilar tu alimentación, evitar el consumo de té, café, bebidas de cola, bebidas alcohólicas y eliminar de tu vida para siempre el mortal hábito de fumar.

El blanqueamiento dental es una técnica segura y eficaz, que no daña los dientes y que no produce dolor, excepto si padeces sensibilidad dental o si tienes caries, en este caso es mejor evitarla.

Y no lo olvides, acude al dentista regularmente…