Los parques infantiles tienen una clara función y es la de ser un lugar para correr, saltar, trepar y experimentar para los niños, pero al mismo tiempo debe ser un entorno que esté listo para los tropiezos que se suelen producir en los juegos.
Estaremos de acuerdo en que las caídas son parte intrínseca de los niños. El objetivo que tiene un diseño adecuado no es el de impedir cualquier clase de movimiento, es que se reduzcan las consecuencias cuando se produzca un accidente.
Bajo este contexto, las losetas de caucho han pasado a ser una de las soluciones que más se usan a la hora de crear superficies que amortigüen las zonas de juego.
La función que tienen va bastante más allá de dar colorido al suelo. Lo que sucede es que el caucho absorbe una parte importante de la energía del impacto, ofreciendo una pisada de lo más estable, facilitando el drenaje y simplificando algunas tareas de mantenimiento.
Cuando el material es elegido dependiendo de la altura de la caída, se instala bien y es revisado regularmente; ayuda a que se proteja la cabeza, las articulaciones y huesos de los más pequeños de la casa.
La elección no se debe basar solo en que las losetas sean blandas. Se hace preciso comprobar los ensayos, espesores, densidades, resistencias, sistemas de colocación y compatibilidad con los equipamientos infantiles. La seguridad es algo que depende del conjunto que está formado por el juego, la superficie, la instalación y el mantenimiento.
¿Por qué el suelo es tan importante?
Estamos ante un tema de gran importancia. Por este motivo, como cuentan en el sitio web de los expertos de Alicia Llopis, hay que optar por aquellos profesionales que cuenten con suelos que sigan las directrices europeas. Eso lo que hace es reforzar la seguridad y nos da la tranquilidad de que se cumple con lo establecido a nivel legal.
Recordemos que los toboganes o columpios elevan el cuerpo a diferentes alturas. Cuando un niño pierde el equilibrio, lo que ocurre es que el impacto se concentra en un área concreta y se producen lesiones en la cabeza, codos, muñecas, rodillas o cadera.
Si se opta por un pavimento duro, como puede ser el hormigón o las baldosas convencionales, casi no absorben energía y pasa a transmitirse una parte importante de la fuerza al cuerpo.
La superficie amortiguadora lo que ayuda es a modificar dicho resultado. Como se deforma ligeramente durante el contacto, se extiende el tiempo de frenado y pasa a distribuirse mejor la energía.
No se elimina el riesgo de lesión, pero se reduce la gravedad de una caída frente a los suelos rígidos.
La presencia del caucho tampoco nos debe generar una falsa sensación de seguridad, ya que los niños se pueden golpear con una de las estructuras, caer fuera de la zona protegida o tener un accidente por un elemento que esté roto.
Los pavimentos son una barrera más dentro del sistema de prevención; no son un sustituto de la supervisión ni de las revisiones técnicas.
¿Qué son las losetas de caucho?
Se fabrican con partículas de caucho que están unidas gracias a un aglutinante, en la que una cara superior se ha diseñado para tener cierta elasticidad y resistencia al deslizamiento. Está presente en varios tamaños, colores y espesores.
Hay modelos procedentes de caucho reciclado y otros usan formulaciones en concreto para algunas necesidades.
El formato modular que tienen hace que sean sencillos de sustituir si se deteriora una pieza sin que haya que levantar toda la superficie. Esta característica es bastante útil en los parques de uso intensivo, en los que hay varias zonas, como las salidas de los toboganes o el área bajo los columpios, que pueden recibir mayor desgaste que el resto.
En cuanto al espesor, no debe elegirse genéricamente. Se tiene que relacionar con la altura de caída que tenga el juego que se instale.
Las losetas gruesas no son garantía de protección precisa cuando el producto no esté certificado para dicha altura o la base se haya preparado incorrectamente.
Beneficios para la salud infantil
Uno de los beneficios más claros es que se reduce la energía transmitida en la caída. La superficie elástica reduce el riesgo de traumatismos graves, aunque debemos tener claro que ningún material va a impedir que se produzcan lesiones.
Esto es vital para la protección de la cabeza, puesto que es una zona que necesita una atención prioritaria en los ensayos de impacto. Las losetas cuentan con una superficie de mayor regularidad que la grava o la arena. Los niños caminan, corren o se desplazan con menos irregularidades bajo sus pies.
Del mismo modo, también ayuda a que haya más accesibilidad para los que usan sillas de ruedas, andadores o dispositivos de apoyo, siempre que el propio diseño del parque o las juntas cuenten con una buena continuidad.
La textura antideslizante ayuda a que se mantenga el equilibrio en condiciones de humedad, pero el rendimiento va a depender del dibujo de la superficie, el desgaste y que haya suciedad. Por este motivo, debemos tener en cuenta que la limpieza es parte de la protección y no lo debemos tomar como algo solamente estético.
Higiene y limpieza
Los sitios infantiles tienen una utilización intensa. En ellos se acumula tierra, restos de comida, polvo, líquidos y restos de comida. Una superficie que es limpiada fácilmente permite que se retiren contaminantes y que se detecte antes una pieza dañada. Con el caucho se elimina la necesidad de higienizar, pero simplifica el procedimiento.
El agua a presión es útil, pero se debe aplicar con el necesario criterio. Si se da una presión excesiva, pueden dañarse las juntas, levantarse los bordes o introducir suciedad en puntos de especial sensibilidad.
Ventajas frente a otros pavimentos
La arena cuenta con una apariencia natural y en muchas ocasiones puede llegar a amortiguar algunas caídas, pero debe redistribuirse frecuentemente porque se desplaza de las zonas que más se usan. En el caso de la grava, tiene problemas parecidos y no siempre es cómodo para las personas con movilidad reducida.
El césped natural es agradable, aunque pierde su capacidad para protegerse si se erosiona, moja o pasa a ser barro. El artificial precisa de base y mantenimiento específicos y no todos los sistemas cuentan con la misma absorción de impactos.


