Aloe vera, el vademécum de Lanzaloe

En tiempos del bótox a raudales, los compuestos químicos ininteligibles o las intervenciones quirúrgicas agresivas y antinaturales, bien vale hacer caso de los consejos de las verdaderas expertas en belleza de la historia. A pesar de lo que recoge la tradición, los baños de leche de burra no era el tratamiento secreto con el que Cleopatra conservaba intacta su proverbial hermosura: la famosísima reina egipcia se aplicaba a diario ungüentos de aloe vera  para conservar su rostro joven y radiante. No por nada, los faraones relacionaban sus propiedades con la inmortalidad.

El aloevera, planta originaria del norte y este africano y cuyas inigualables cualidades medicinales y regeneradoras permanecen descritas desde el segundo milenio antes de Cristo, es la respuesta ecológica, económica y saludable a las necesidades físicas y estéticas de los hombres y mujeres contemporáneos.

Lanzaloe, empresa de referencia en el cultivo y la distribución de artículos de aloe vera, pone a disposición de los más exigentes consumidores todos los beneficios de este auténtico vademécum natural.

Entre los ámbitos de acción de los productos de Lanzaloe, disponibles en su página web (www.lanzaloe.com), destacan sus propiedades terapéuticas para la epidermis, el aparato digestivo o el sistema inmune.

Por ejemplo, gracias a sus características antiinflamatorias y depuradoras, el jugo de aloe permite regular el aparato digestivo para evitar afecciones tales como gases, acidez o úlceras.

Por su parte, el gel con extractos de aloe vera contribuye a paliar dolores de cabeza y jaquecas, además de constituir una útil herramienta para la restitución de la sensibilidad de zonas aquejadas de lesiones, el favorecimiento del riego sanguíneo en zonas cansadas, la disminución de la irritación cutánea producto del afeitado o la depilación, la recuperación de la dermis afectada por quemaduras de diverso tipo o la prevención de marcas en la piel fruto de estrías, cicatrices, manchas o soriasis.

Asimismo, el rico contenido en aminoácidos y polisacáridos hace del aloe vera un recurso especialmente indicado como astringente, capaz de limpiar las tras capas y sanear los poros de la epidermis al mismo tiempo que regula su PH y la alimenta.

Incluso los baños de vapor con jugo u hojas de aloe en agua hirviendo resultan efectivos en el tratamiento de asma, catarro, resfriados y bronquitis.

Con una firme política de empresa, Lanzaloe defiende la importancia de la materia prima como elemento imprescindible de un producto económico y de calidad. Por ello, la entidad canaria posee en la isla de Lanzarote –declarada reserva de la biosfera por la UNESCO y dueña de un feraz sustrato volcánico abundante en nutrientes- una completa y cuidada plantación propia de aloe vera, atendida por contrastados expertos biólogos, químicos, farmacéuticos y comerciales, y declarada Centro de Interés Turístico y Cultural. La recepción anual de más de 40.000 visitantes así lo atestigua.

El resultado es una amplia gama de productos destinados a atender y adaptarse a los requisitos particulares de cada tipo de cliente y de piel –seca, grasa, atópica, clara, pecosa,…-, siempre con el pensamiento puesto en la excelencia y la asequibilidad del mismo. El ahorro en los sectores de publicidad y márketing planteado en la estrategia de Lanzaloe, revierte en una mayor inversión en la mejora de las fórmulas y las propiedades saludables de sus compuestos de aloe.

Esta autoexigencia queda de manifiesto en la consecución de importantes certificaciones que respaldan el trabajo de Lanzaloe y demuestran su compromiso con la agricultura ecológica, como el Certificado del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria o el Sello Europeo de Agricultura Ecológica.

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