El barniz y la salud

El barniz y la salud

Seguramente que al ver el titular muchos de vosotros os preguntaríais ¿qué tiene que ver el barniz con la salud?, pues nada y mucho porque lo que sí tiene que ver es una mala utilización del producto o las consecuencias que para nuestra salud puede provocar una intoxicación.

El barniz es una disolución de una o más sustancias resinosas en un disolvente que se volatiliza o se deseca al aire con facilidad y que se aplica a las maderas, pinturas y otras superficies para que adquieran un brillo especial y con el objetivo de preservarlas lo máximo posible de los agentes atmosféricos como lluvia, sol, heladas o polvo y que ofrezcan una mayor resistencia si se exponen al exterior, o incluso para dotarlas de mayor belleza y cambiar el color inicial de la madera buscando que adquiera un tono más oscuro. El barniz es un material que forma parte del día a día de profesionales como trabajadores en la fabricación de barnices, carpinteros, ebanistas, pintores, artesanos del mueble, restauradores de arte, fabricantes de cerámica, restauradores de muebles, etc. En este aspecto, si queréis mantener una salud de hierro, nosotros os recomendamos que la restauración de muebles la dejéis en mano de Reta2, una empresa especializada en la restauración de muebles antiguos en Madrid, que ofrece soluciones pensadas específicamente para cada caso concreto con el objetivo de obtener un resultado único, inmejorable y con la máxima calidad, realizado siempre a través de sus profesionales altamente cualificados.

En la composición del barniz están presentes componentes como el boro, sílice, plomo…, y elementos tóxicos como acetona, cloruro de metileno, ámbar, bálsamo, tolueno, colofonia, etanol…, por lo que, dado que puede ser un producto peligroso, debe manipularse con prudencia y por personas adultas siempre adoptando las medidas de seguridad correspondientes como, por ejemplo:

  • Protegerse las manos con guantes.
  • Utilizar gafas protectoras para evitar cualquier contacto con los ojos.
  • Utilizar una mascarilla para impedir su inhalación.
  • Realizar los trabajos en exterior o lugares con una ventilación constante.

En caso de intoxicación de una persona, ésta puede ser por inhalación, en tal caso deberá de ser llevada inmediatamente a tomar aire fresco, o por ingesta, en este caso debe suministrársele agua o leche inmediatamente, a menos que el médico o el centro de toxicología lo haya desaconsejado. Nunca se debe intentar provocar el vómito.

Los síntomas o efectos que puede provocar una intoxicación de barniz en las diferentes partes del cuerpo son los siguientes:

  • En ojos, oídos, nariz y garganta: Fuerte dolor de garganta, fuerte dolor o ardor en la nariz, ojos, labios o lengua, pérdida de visión.
  • Pulmones y vías respiratorias: dificultad respiratoria, inflamación de la garganta.
  • Gastrointestinales: fuerte dolor abdominal, vómitos, quemaduras en el esófago, sangre en las heces.
  • Cardiovasculares: desmayo, presión sanguínea baja con riesgo de colapso.
  • Sistema nervioso: somnolencia, estupor, coma, vértigo, irritabilidad, alteración de la memoria, perdida de coordinación, daño cerebral severo.
  • Riñones y vejiga: Sangre en la orina, insuficiencia renal.
  • Cutáneos: Irritación, quemaduras, necrosis en la piel y tejidos adyacentes.

El pronóstico de la persona intoxicada depende de la cantidad de barniz que haya ingerido y de la prontitud con que reciba ayuda médica, cuanto más rápido sea esta ayuda médica más probabilidades tendrá de recuperarse, de lo contrario el daño puede ser grave en pulmones, boca, estómago y/o garganta.

La restauración como fórmula para conservar la historia

La restauración de las obras de arte nos permite proteger, acondicionar y poner en valor las obras patrimoniales y culturales de gran valor, así en el sistema educativo de nuestro país se desarrollan estudios tan comprometidos y diseñados específicamente a este fin como los de Grado en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural, que se realizan en la Facultad de Bellas Artes, los cuales están destinados a formar profesionales competentes, cualificados y capacitados para llevar a cabo las intervenciones en el patrimonio cultural. Esta es una actividad profesional que se dedica a fomentar la permanencia en el tiempo de aquellas manifestaciones artísticas que por diversos motivos han sufrido daños, como pueden ser, entre otros, el paso del tiempo, la humedad, los hongos, la carcoma, los insectos, las malas condiciones de conservación, una manipulación incorrecta o cualquier tipo de accidente que haya podido causar que dichas obras se vean afectadas y puedan perder su aspecto y significado original. Para lograr todo esto el estudio de este Grado nos facilita la adquisición de un amplio nivel de conocimiento de cada una de las técnicas artísticas empleadas en cada disciplina artística como son la pintura, escultura, tallas en madera, etc. y la adquisición de la capacidad para ejecutarlas de una forma correcta y eficiente.