Cómo mantener una buena Salud Bucodental

Cómo mantener una buena Salud Bucodental

Nunca había tenido problemas de salud bucodental, hasta que mis encías empezaron a sangrarme de forma persistente.

La verdad es que no me había planteado si estaba haciendo todo lo posible por mantener una buena salud bucal hasta que llegó el problema.

Lo primero que hice fue acudir a un buen odontólogo, quería los servicios de profesionales con amplia experiencia pues estaba algo asustada por el incesante sangrado de mis encías.

Me hablaron tan bien de Clínica Dental Garriga, que al comprobar que se trataba de una clínica con una amplia tradición familiar con más de 50 años en la profesión no dudé en acudir a su consulta.

Su equipo lo conforman dentistas con una amplia experiencia, siempre en constante evolución y con las técnicas más eficaces y modernas en blanqueamiento dental, ortodoncia, prótesis, endodoncia o implantes dentales. Además de ser expertos en todo tipo de enfermedades bucodentales.

Guía básica de Higiene Bucodental

Después de una buena limpieza bucal el estado de mis encías mejoró notablemente. De hecho, dejaron de sangrarme y gracias a la limpieza eliminé todo el sarro que se había ido acumulando hasta la fecha.

Pedí a mi odontólogo que me diera una serie de consejos para tratar de mantener una buena salud bucodental y me sugirió una serie de sencillas técnicas preventivas muy a tener en cuenta para cuidar mi higiene bucal que, según este especialista en salud bucodental, es una de las mejores cosas que podemos hacer por nuestros dientes y encías.

Unos dientes sanos no solo son el reflejo de un buen estado de salud sin que también hacen que nos sintamos bien, ya que podemos hablar, reír y comer sin problema.

Lo cierto es que tras mi problema de periodontitis era mucho más consciente de la importancia de mantener una constante y disciplinada higiene dental.

Si queremos llevar una higiene bucodental apropiada es importante que nos cepillemos en profundidad y usemos el hilo dental con asiduidad, al menos dos veces al día. Así como mantener una dieta equilibrada y emplear productos dentales con flúor.

Esta fue una de las principales recomendaciones de mi odontólogo, me recomendó distintas pastas dentífricas con flúor para mi cepillado y que me comprara, a poder ser, un cepillo eléctrico para evitar la aparición de sarro que era mi principal problema.

En mi caso, mi odontólogo también me recomendó un enjuague bucal fluorado para mantener sanas mis encías y me recordó que no dejara de hacer visitas periódicas a su consulta para hacer un seguimiento de mi salud bucodental.

Tras mi consulta fui más consciente de lo mucho que había descuidado mi salud bucodental, y es cierto eso de que uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde, y es que hasta ese momento ni me había planteado lo que significada tener problemas bucodentales que, además de ser muy molestos y dolorosos, pueden afectar en todas las áreas de tu día a día.

Mi odontólogo subrayó lo afortunada que era, en parte, por no haber dejado pasar más tiempo antes de acudir a su consulta, ya que el estado de mis encías aún era tratable sin recurrir a un tratamiento, pero me comentó que podía haber desarrollado una enfermedad de las encías si no hubiera acudido a su consulta.

Y es que, no fue hasta pasados unos meses del sangrado de mis encías que acudí al dentista, ahora sé que en el momento de comprobar que te duelen las encías o sangran durante el cepillado se debe visitar al odontólogo lo antes posible.

Por ello, en mi experiencia, ahora soy mucho más disciplinada a la hora de cuidar mi higiene bucodental y, por poco que me guste acudir al dentista, lo hago con mucha más asiduidad, ya que soy consciente de lo cerca que estuve de tener un verdadero problema por no haber cuidado mi boca de la forma más adecuada.