La escoliosis, ¿qué es?

La escoliosis, ¿qué es?

Cuando miramos a una persona adulta de perfil se puede observar que se dan una serie de curvas suaves denominadas curvaturas normales, las cervicales y lumbares (curvaturas hacia atrás) reciben el nombre de lordosis, mientras que la curvatura dorsal (curvatura hacia adentro) se denomina cifosis, por lo tanto, todas las personas presentan una pequeña desviación natural en la columna, sin embargo, cuando esta es demasiado pronunciada se crean curvaturas anormales deformando la columna, es lo que se conoce como escoliosis. Estas deformaciones pueden producirse unas veces en forma de S, mientras que otras veces lo hacen en forma de C, a la vez que se presenta una rotación de las vértebras de la espalda.

Según estadística de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 3 de cada 100 personas sufren algún tipo de escoliosis, siendo más común en las mujeres que en los hombres. La mayoría de las veces la causa que la produce se desconoce, en este caso se denomina escoliosis idiopática, es la más frecuente y puede ser hereditaria, se presenta en los períodos de crecimiento rápido y desarrollo, por lo que se clasifica en infantil, juvenil o adolescente, según el momento de su aparición. Otros tipos de escoliosis son:

  • Congénita. Se forma durante el desarrollo fetal, produciéndose cuando las costillas o vértebras del bebé no se forman correctamente.
  • Causada por un problema en el sistema nervioso que afecta a los músculos, en este caso los niños pueden presentar parálisis cerebral, poliomielitis, espina bífida, distrofia muscular, etc.

Se define como una columna con escoliosis aquella que presenta una curvatura superior a los 10º, por lo que dependiendo de su grado de curvatura existen distintos grados de severidad clasificándose en escoliosis leve, la comprendida entre 10º y 24º, moderada, entre 24º y 50º y grave la mayor de 50º. Las personas afectadas con un índice superior a 60º muestran restricciones funcionales severas en la respiración.

La detección temprana de la enfermedad es una parte muy importante para el éxito del tratamiento de la escoliosis, junto con la fisioterapia una disciplina que a través de una rutina de ejercicios nos ayuda a aumentar la resistencia y flexibilidad de la columna, así como a la reeducación postural, y la osteopatía que nos ayuda mediante terapias manuales como masajes y la manipulación de las articulaciones nos permite obtener mejoras en el tratamiento, por lo que si buscas una clínica que te ayude a dar una solución a este problema clínica Óscar Díaz, es la solución, ya que su equipo profesional especializado en osteopatía y osteopatía infantil cuenta con una amplia experiencia y reconocimiento, entre ellos la Excelencia Médica 2016 -2017 por TopDoctors y ofrece las máximas garantías y una atención individualizada a cada paciente.

Entre los síntomas físicos que presenta una persona afectada de escoliosis y que pueden observarse externamente, se encuentran los siguientes:

  • Hombros desnivelados o diferencia en la longitud del hombro.
  • Caderas desnivelas.
  • Diferencia en la altura o posición de los omóplatos.
  • La cabeza no se encuentra centrada con respecto al resto del cuerpo.

Además, estas personas pueden presentar debilidad o sensación de cansancio después de estar parado o sentado durante mucho tiempo o dolor de espalda dado que esta curvatura anormal de la columna provoca mucha tensión muscular debido a la rigidez que se forma en la zona de la columna en la que hay un incremento de la curvatura normal. Muchas veces puede ocurrir que personas que presentan problemas de cervicales o dolores en la baja media o baja de la espalda no son conscientes o no han sido diagnosticado correctamente de que la curvatura de su columna no es la correcta.

¿De qué depende el tratamiento de la escoliosis?

El tratamiento depende de muchos factores, de la edad del paciente, el grado de la curvatura, su localización en la columna, la causa… y su fin es detener la progresión y evitar en la medida de lo posible una mayor curva escoliótica o una deformidad. Está demostrado que el ejercicio físico en general produce un efecto positivo sobre la prevención y la evolución de la enfermedad y un ejercicio físico específico mejora, desarrolla y fortalece el estado de aquellos músculos que sostienen la columna vertebral. Si la persona se encuentra en fase de crecimiento el especialista podría recomendarle el uso de un corsé con el fin de evitar una curvatura mayor. En el caso de que la curvatura sea grave, esté empeorando muy rápidamente o esté asociada a otras enfermedades o malformaciones, puede plantearse la necesidad de realizar una cirugía.