Las inmobiliarias se modernizan y adaptan a las nuevas exigencias del consumidor.

Las inmobiliarias se modernizan y adaptan a las nuevas exigencias del consumidor.

Como es bien sabido, las inmobiliarias aun siguen sufriendo las consecuencias de la crisis económica iniciada en 2007 y empiezan a notar una bajada en el cumplimiento de sus objetivos con el aviso de la nueva recesión económica que podría estar empezando a padecer una vez más nuestro país. Por ello, las agencias inmobiliarias deben buscar nuevas estrategias de venta para garantizar a sus clientes que su casa podrá venderse sin que sufra una gran desvalorización del valor en comparación con su precio original.

Las inmobiliarias son empresas conocidas por su labor de puesta en venta de una vivienda y de asesorar a posibles compradores y por hacerse cargo de encontrar a posibles inquilinos de viviendas en alquiler. Sin embargo, las inmobiliarias cumplen muchas más funciones que la de conseguir una venta o un alquiler. Estas entidades privadas se ocupan también de negociar entre ambas partes la mejor oferta procurando que las dos partes queden satisfechas con las condiciones del trato. La calidad de una inmobiliaria se mide por la satisfacción del cliente a la hora de firmar las escrituras o contrato de venta o alquiler, y ésta se conseguirá si se ha conseguido un trato que no perjudique a ninguna de las partes y si estas han sentido que podían confiar en su agente inmobiliario y en esta entidad pues, una transacción de esta importancia, sin duda la merece. Por ello, las inmobiliarias que conocen la importancia de ganarse la confianza del cliente para que ceda en ellas su vivienda o futura vivienda, comienzan a ofrecer un servicio completo e integral a su cliente, acompañándolo desde el principio del proceso, en el asesoramiento de su presupuesto, en la visita a la vivienda y en las negociaciones con el vendedor, y por ello, estas inmobiliarias ofrecen también con un servicio de asesoría jurídica, administrativa, legal y fiscal para que en todo momento les permita actuar con total eficacia. Incluso, algunas de ellas han comenzado también a hacerse eco de las nuevas estrategias de marketing y publicidad, pues conocen la importancia de la imagen y de un discurso convincente en nuestros días, y ofrecen por ello las mejores técnicas para poner a la venta y anunciar una vivienda.

Además, estas entidades, no sólo se adaptan a las nuevas tendencias y estrategias comerciales, sino que comienzan a asimilar y proyectar en su equipo de agentes inmobiliarios y por tanto, en la imagen de la empresa, los cambios sociales que existen en nuestros días, como es el respeto por la raza, la religión, la identidad de género y la orientación sexual de sus clientes. Así, los agentes inmobiliarios, otorgarán un trato personalizado y amable sea quien sea y sea como sea el cliente que precisa de sus servicios. Además comienzan también a incluir en su oferta de inmuebles, viviendas que sean respetuosas con el medio ambiente, sostenible en sus materiales de construcción y en la energía de la que se alimentan los aparatos, adaptadas al estilo de vida de muchas personas para las cuales este criterio es fundamental a la hora de escoger su próximo hogar.

HOME STAGING: EL ARMA SECRETA DE LAS INMOBILIARIAS.

Como decía, las inmobiliarias se han adaptado rápidamente a las nuevas exigencias del cliente y a las nuevas técnicas de publicidad y marketing para cerrar un trato de compra-venta o alquiler mucho más rápido, y a la importancia de un discurso convincente y que inspire confianza para que esta transacción sea mucho más eficaz. Así, tal y como explican los expertos inmobiliarios de Fresno Inmobiliaria “actualmente las personas que quieren comprar o alquilar una casa, inician su búsqueda a través de Internet. En ese entorno, la primera impresión es lo que cuenta. Si las fotos que muestras no son atractivas, con un solo clic tu casa quedará descartada. El comprador decide si la vivienda le gusta o no en apenas 60 segundos”. De ahí que, ahora más que nunca, los expertos recomienden prestar mucha más atención a las campañas y al discurso publicitario.

La última estrategia empleada por estas entidades en publicidad se denomina Home Staging, y consiste en reformar la vivienda antes de anunciar su venta para que resulte mucho más atrayente a posibles compradores. El contrapunto de esta técnica comercial reside en la necesidad de una inversión por parte del vendedor en la reforma. Sin embargo, tal y como afirman los expertos anteriormente citados, esta inversión no suele ser muy alta y es garantía de venta del inmueble en el menor tiempo posible. Estas reformas son altamente estudiadas previamente por expertos en publicidad y decoración para que el inmueble resulte llamativo y sugerente a los potenciales compradores. Los recursos más empleados para la remodelación de la vivienda consisten en lograr otorgar al espacio un aspecto neutro y despersonalizado, retirando los objetos personales y los elementos decorativos o muebles con un estilo muy marcado, facilitando así que el posible comprador se imagine viviendo en ella y decorándola a su gusto. Para ello, los decoradores recomiendan presentar un espacio despejado retirando el exceso de elementos que impiden apreciar el potencial del inmueble, y además ordenar muebles y objetos para que las estancias den la sensación de un espacio acogedor. También es importante destacar los beneficios y ventajas que posee la vivienda original para obtener, al final, un inmueble mucho más atractivo y barato que una vivienda de nueva construcción.

Como vemos, las entidades inmobiliarias tienen actualmente muchas más armas para cerrar un trato de compra-venta o de alquiler con mucha más facilidad que hace algún tiempo, si bien es cierto que, tal y como se advertía más arriba, las mejores garantías que puede poseer una inmobiliaria para seguir creciendo y recibiendo clientes es la confianza ganada a través de la realización de un buen trabajo por su parte, esto es, una buena gestión, un buen asesoramiento y un buen trato en el que ambas partes, tanto vendedor como comprador, arrendatario o arrendado, salgan ganando con su firma.