¿Qué debe tener un hotel con encanto?

¿Qué debe tener un hotel con encanto?

Los denominados hoteles con encanto cada vez triunfan más entre el público. Muchas veces es común preguntarse ¿Cuáles son los atributos más importantes que uno espera en un hotel con encanto? Estamos ante una pregunta que suele dar bastante que pensar, especialmente cuando en la comparación vemos cambios importantes respecto a otras encuestas en los medios.

Muchas veces no se termina de tener claro que es lo que entienden los usuarios que es un hotel con encanto. Si pensamos en lo que se tenía por hotel con encanto en décadas anteriores, habría que hablar de pocas habitaciones, atención directa por parte de los propietarios, así como una ubicación que se encuentre en un sitio que podrá ser de campo, playa o incluso urbano.

Cuando pasamos a preguntarnos actualmente lo que se entiende por hotel con encanto, aparecen otra serie de atributos, en especial porque las condiciones anteriores podemos decir que se suponen, especialmente dando por descontado que la calidad del producto será la misma que en los países desarrollados. Vamos a ver qué factores son los que son más demandados actualmente por los huéspedes de esta clase de categoría perteneciente a los alojamientos turísticos.

Los atributos más importantes de un hotel con encanto

Limpieza

Una de las características como nos comentan desde el Hotel Boria barcelonés, es que los hoteles con encanto deben tener unos altos estándares de limpieza, algo que por propia experiencia los clientes exigen y ya no se conforman con cualquier cosa. No es solo que las instalaciones estén limpias, también tendrán que encontrarse en el mejor estado.

Hablamos de unos hoteles que buscan ese algo más que, sin lugar a dudas apoya el que la estancia en este tipo de hoteles debe ser algo más que el solo estar en el hotel y ser un sitio de paso. Se busca ese plus que tiene que tener en la limpieza un apartado destacado.

Autenticidad

El que sea un sitio auténtico es algo que gusta y mucho a los clientes. Hablamos de que los clientes han visto como muchos hoteles con encanto han aparecido o han terminado sucumbiendo a decorar en exceso y de forma falsa los hoteles, por lo que muchos terminan siendo calcos unos de otros.

Se quieren hoteles con encanto que tengan verdadera personalidad, por lo que la rutina o la falta de imaginación es algo que no suele gustar nada en unos viajeros que realmente quieren veracidad y realismo a la hora de hospedarse en un hotel con encanto, así como un respeto por el sitio y que los cambios que se hayan realizado sean para un realce del propio hotel.

El buen gusto

El que el hotel con encanto tenga buen gusto en la decoración es algo que ha terminado siendo más buscado que el simple ambiente agradable. Ahora quizá el ambiente agradable es posible crearlo con el crecimiento cultural por parte de los viajeros, que ahora lo que quieren es un mejor gusto, donde haya quizá más cultura a la hora de decorarlo, si olvidar la antes mencionada autenticidad.

Estar bien conectados

Internet es ya fundamental, por lo que conviene en este aspecto que el hotel tenga una WiFi segura y el contar con banda ancha es uno de esos requisitos que cada vez es más común entre lo visitantes.

Existen hoteles que no tienen este servicio y los que quedan están empezando a ver cómo los clientes empiezan a desecharlos de sus preferencias, un detalle que no se debe pasar por alto. No olvidemos que en las próximas décadas toda nuestra vida va a estar conectada y esto hay que tenerlo muy en cuenta.

Podemos pensar que estas conectados también significa que vamos a estar mirado el correo y demás cosas que hagan que no disfrutemos tanto de la experiencia del canto del propio hotel, pero también puede servirnos para conocer más sitios de los alrededores, reservar mesa, etc.

Los desayunos personalizados

Un desayuno bueno en un hotel con encanto ya no vale a todos los turistas, puesto que se quiere el que desayuno sea personalizado y forme parte de esa experiencia de alojamiento. Por descontado que la calidad se valora, pero hay mucho más.

Otros factores

Existen más factores de los que podríamos hablar, tales como la profesionalidad del propietario en cuestión o de la gerencia. El factor humano también importa, aunque para muchos huéspedes, en especial para la gente joven no es que sea algo decisivo.

Otras de las preferencias que hay ido bajando es la cocina a la hora de la cena. Los componentes de carácter arquitectónico cada vez son menos valorados que los puramente ornamentales, así como los tamaños amplios de las habitaciones, los precios o los detalles personales. Muchos nuevos viajeros realizan un sacrificio en sus comodidades a cambio de recibir experiencias, por lo que prefieren no ahorrar en costes, si la experiencia merece la pena.

Un detalle que suele llamar la atención es que algo tan de moda como la sostenibilidad a nivel del medioambiente no es algo demasiado importante a la hora de la verdad, pues ciertamente, a los viajeros no les preocupa demasiado este factor ecológico cuando quieren tener una experiencia en un hotel con encanto.

Queda claro lo que realmente importa a todos los turistas que buscan alejarse en un hotel con encanto. Al menos, en estos ultimo años, porque lo cierto es que todo va cambiando a un ritmo endiablado y lo que puede gustar en un momento luego puede decaer el interés.

Lo que hay que reseñar es que cada vez as exigencias, aunque varíen si que son mayores y el ser un hotel con encanto debe ser sinónimo de cuidado por los detalles y una experiencia realmente original que es lo que se busca.

Nos parece que la categoría de “hotel con encanto” quizá se ha extendido mucho y que en algunos casos se ha abusado de ella, pero es algo con lo que hay que contar cuando cualquier fórmula tiene cierto éxito.  Estamos ante una magnífica opción cuando se quiere buscar algo diferente, solo queda encontrarla.